Segundo trimestre

¿Leche materna o artificial?

Todavía quedan unos 4 meses si Dios quiere para que nazca nuestro pequeñín, pero no dejo de darle vueltas a este asunto….¿le daré leche materna o bibe?

Con la nena ni siquiera me lo planteé, tenía claro que le daría el pecho y así fue. Sin embargo, debido a mi experiencia de entonces, dije que si volvía a ser madre fijo que al siguiente le daba el bibe y os diré por qué llegue a esta conclusión y por qué me la cuestiono ahora:

  • Yo tengo muy poco pecho, y aunque dicen que no tiene nada que ver el tamaño del pecho, en mi caso, no producía la suficiente leche y la niña se quedaba con hambre. Tan pronto tenía las tetas a reventar (perdonar la expresión jeje) como que en tres chupetadas se vaciaban. De echo, a partir del segundo mes tuve que complementar con el bibe.
  • Tuve una mastitis que me tuvieron que estar ordeñando a mano, pero literal, la matrona y mi marido. Me dolían los pechos a no poder más pero me aliviaba que lo hicieran. Se me ponía tan duro el pecho que a la niña le costaba cogerme el pezon y se enfadaba, y eso que tuve la enorme suerte que desde el primer momento la nena cogio súper bien la teta.
  • Llego un momento que tenía que complementar en casi todas las tomas con bibe porque la niña se quedaba con hambre, y a pesar de que yo la ponía todo el rato para que produjera más leche, aquello no daba más de sí. Por eso decidí que para el siguiente bibe. De echo, la niña estuvo fatal de gases y ahora pienso que muchas veces lo achacábamos a gases y era hambre yo creo.

¿Y si estaba tan segura de que al siguiente si Dios quiere le daría bibe por qué ahora pienso que volveré a darle pecho?

  • Porque siempre he pensado que como la leche de la madre no hay ninguna, por muy logradas que estén las artificiales.
  • Porque en todos los sitios leo que la leche materna previene de muchas enfermedades y alergias y además reduce en un 50% el riesgo de muerte súbita, algo que siempre me ha aterrado.
  • Por la vinculación que se crea con el bebé, aunque tampoco pienso que este lazo no se cree por darle bibe al niño.
  • Porque aunque con la niña fue duro, al final cuando decidí quitarlo del todo me daba pena y seguramente es algo que no volveré a hacer nunca y quiero volver a intentarlo.
  • Porque igual esta vez se me da mejor la cosa y produzco más leche y sumado a un poco de experiencia lo llevo mejor. Además siempre puedo complementarlo con la artificial si llega el caso.
  • Porque me parece injusto por mi parte no dárselo al nene si a la niña se lo di, no quiero hacer diferencias en esto.

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Me preocupa también que al ser la niña tan pequeña, se llevarán 17 meses,  todavía va a necesitar toda mi dedicación y la lactancia al ser a demanda te lleva mucho tiempo. Está claro que con el bibe lo enchufas y sabes lo que come y se llena, y en un momento dado yo podría estar con la niña y su padre o alguien darle el bibe al nene, pero al final sería decidirme por el bibe por comodidad en vez de por objetividad.

Asi que todavía queda pero creo que optaré por la lactancia materna y si es necesario complementar con el bibe pues así lo haré, porque algo me dice que si le doy directamente bibe me voy a sentir culpable de no haberlo intentado por lo menos. Ojo! Que con esto no quiero decir que las madres que optan por leche artificial sean malas madres ni mucho menos, al contrario, respeto mucho la opinión de cada madre y creo que no hay nadie mejor que una misma para saber lo que quieres hacer y lo que mejor te conviene. Todo es respetable y como bien dice una amiga mía, “tú eres la mejor madre para tu hijo, y nadie lo va a hacer mejor que tú porque eres la que más le quiere en el mundo”.

¿Y vosotras qué opináis? Contarme vuestras experiencias 😉

 

Segundo trimestre

Ecografía del segundo trimestre

Hola bonitas!!! Qué rápido pasan las semanas! Mañana por fin empieza el verano y ya estamos casi en la semana 22 de embarazo!! Se me está pasando mucho más rápido que con la nena…será porque no me deja tiempo ni para pensar, jeje.

La semana pasada fuimos a la ecografía del segundo trimestre, que se realiza sobre la semana 20. Se llama ecografía morfológica porque sirve para valorar la estructura del feto y su biometría, para conocer si el bebé se está desarrollando con normalidad, así como para excluir malformaciones. Gracias a Dios está todo bien, así que salimos super contentos de la consulta!!

rodrigo

Días antes habíamos ido a la ecografía en 4D a donde Cavero, que es especialista en este tipo de ecografías. Ya habíamos ido en la semana 12 también, al igual que hicimos con la niña. Es alucinante cómo se ve todo y lo bien que lo explica. Va órgano por órgano viendo todo al detalle y al final de todo te enseña en 4 dimensiones al bebé…es tan mágico!! siempre se me caen los lagrimones, jajaja. Parece mentira que esté dentro de mí cuando le veo moverse a toda velocidad en la pantalla de la consulta, y es tan bonito mi niño!!  🙂  jiji (diréis que estoy zumbada, jaja, pero es que le ves la carita como si le tuvieras ya en brazos). La consulta cuesta 110 euros pero merece la pena porque está un buen rato mirando todo bien y sales muy tranquila. Además te llevas una foto y los vídeos del bebé, que les hace mucha ilusión a los abuelos, jeje, y es un recuerdo inolvidable.

Por cierto, es alucinante cómo crece la barriga cada día, no deja de sorprenderme. Además con el niño se me ha notado mucho antes, me encanta!! Os pongo una foto del primer embarazo y de ahora en la semana 20 a ver qué os parece 😉

20+320+1

Pues nada, espero que os haya gustado el post y cualquier cosita ya sabéis que me podéis dejar un comentario 😉 Nos vemos en el próxima post. Un besazo!

El parto

Parto con heparina y adiro (Parte II)

Tenía este post pendiente y me apetece mucho contaros como fue el parto de mi niña y ya de paso recordar el día más maravilloso de mi vida.

En el otro post del parto nos habíamos quedado en que fui en la semana 37 y me vieron muy verde, así que me citaron para la semana 39, diciéndome que a cualquier síntoma que notase de posible parto no me inyectara la heparina y fuera a urgencias para confirmar si estaba de parto o no. Si no estaba, tendría que pincharme inmediatamente. Tal como me indicó mi hematóloga, dejé de tomar el Adiro en la semana 36.

Recuerdo que nos citaron un viernes en Prenatal II a ver como había evolucionado la cosa y a un PT. Yo tenía una tos de miedo, no paraba de toser y me daba cosa por la niña porque me costaba hasta respirar. Primero me hicieron el PT y se registraron dos contracciones pero bueno, me dijo la chica de allí que era normal en la semana que estaba, así que estaba ansiosa por entrar en la consulta a ver si me iban a programar ya el parto o no. Cuando entré me hicieron un tacto y me dijo la ginecóloga que tenía el cuello del útero prácticamente borrado y que había que programar para el día siguiente!! yujuuuu!!! que ganas tenía de este momento!! aunque que acojono también, jajaja!! Me dijo que tanta tos seguramente había ayudado a abrir el cuello, así que me alegré del dichoso catarro (no hay mal que por bien no venga!) El día siguiente le tenían lleno de cesáreas así que me citaron para el Domingo 31 de Mayo, nuestro gran día 🙂 Me dijeron que me pinchara el día antes la heparina como siempre (lo hacía a las 9:30 de la mañana más o menos) pero que el Domingo ya no me pinchara, ya que tienen que pasar por lo menos 12 horas del último pinchazo para evitar hemorragias.

Y por fin llegó el gran día!!! Ingresamos a las 8:17 exactamente de la mañana. Para lo nerviosa que soy yo estaba muy tranquila, con todo lo que nos había costado llegar hasta ese momento lo único que quería es que saliera bien, y para ello tenía que confiar en el personal médico y en mi cuerpo, así que me dejé llevar. Llevaba conmigo a mi Virgenzuca del Carmen que me había prestado mi abuela y así sentía que me transmitía fuerza.

Como ya tenía el cuello del útero borrado ya estaba hecha una parte importante del trabajo de parto, así que ya me podían inducir el parto. Gracias a Dios me tocaron unas matronas sensacionales, una oficial y otra residente, majísimas las dos, Carolina y Clara recuerdo. Me pusieron los monitores para controlar el pulso de mi bebé y las contracciones, y a partir de ahí empezaba todo.

Vino la ginecóloga a verme y me comentó que tenía que romperme la bolsa y así lo hizo. Como yo no tenía ni idea de nada porque prefería no saberlo, confié en ellas y fui obedeciendo a lo que me decían. Se iban registrando contracciones y más tarde me pusieron la oxitocina para acelerar el proceso y poco a poco fueron aumentando los dolores. Las matronas me dijeron en todo momento que cuando yo quisiera y notara mucho dolor que se lo dijera para llamar al anestesista y ponerme la epidural. Intenté aguantar todo lo que podía porque siempre había oído que con la epidural iba más lento el proceso, pero cuando vi que ya molestaban más de la cuenta pedí la epidural y enseguida me la pusieron. La verdad que tenía miedo a ese momento pero el chico que me lo hizo era muy majo y ni me enteré, menos mal.

Para las 5 de la tarde ya estaba dilatada entera y ya podía haber nacido la niña, pero al hacerme un tacto, vieron que la niña estaba muy arriba (no quería salir! jeje) y entonces vino la ginecóloga y les dijo a las matronas que empujara dentro de la sala de dilatación para ver si bajaba. Si pasaba de las 8:30 de la tarde y no bajaba se tendrían que plantear la cesárea. Recuerdo que no paraba de toser y las matronas me decían, ¿puedes empujar bien y hacer las respiraciones? y yo…por supuesto que lo voy a hacer! aunque se me salga el pulmón! jeje, todo en plan de coña y quitando nervios. Cada poco rato venían las matronas a mirar como estaba la nena, empujaba y me dejaban descansar…y finalmente a las 8 de la tarde la nena ya estaba abajo deseando salir!! Para todo esto mi marido todo el rato a mi lado animándome y diciéndome que lo estaba haciendo muy bien, lo cual es de agradecer porque te da mucha confianza.

Entramos a paritorio a las 8:05 de la tarde y a las 8:17 (justo 12 horas exactas de la hora de ingreso) nació nuestra preciosa nena!!! Por mucho que lo intente es imposible describir la emoción y la sensación tan hermosa que sentimos al verla, era nuestro sueño hecho realidad 🙂 Ahí estaba ella, calentita, gordita y con una carina tan linda que me tuvo que decir la ginecóloga que no tirara tanto para abrazarla que tenía el cordón umbilical corto y que esperara un segundo para llenarla de besos, jajaja. Aún siento en la piel el calorcito que desprendía, y la caruca de mi marido mirándola embelesado. El mejor momento de nuestras vidas sin duda.

Sigo dando las gracias a Dios y a nuestra Virgen del Carmen porque todo salió muy bien y tengo un recuerdo muy bueno de ese día. Ojalá que con el niño sea igual. Al final lo importante es que estén sanitos.

Por cierto, al día siguiente volví con la rutina de Eutirox (me bajaron la dosis ya), y con la heparina y el Adiro. La heparina tuve que pincharme hasta 6 semanas después del parto y el Adiro de momento no me le quitaron.

Quiero dar las gracias al personal que nos atendió porque nos trataron genial e hicieron que ese día fuera mas especial aún. 

El embarazo

Vuelvo con novedades!!!

Lo primero de todo pedir disculpas a todas aquellas que me habéis leído hasta ahora. Desde la ultima vez que escribí me han pasado un montón de cosas y una sobre todo emocionante e ilusionante… Estoy embarazada!! Siiiiiiii !! No he querido escribir hasta ahora porque al igual que me pasó con la nena, he estado unos meses  de precaución y bastante acojonadilla, jeje. Ahora estoy de 20 semanas y aunque como digo yo, siempre voy a estar con miedo hasta si Dios quiere verle en mis brazos, por lo menos ya me apetece contaros cosillas y deciros como lo estoy llevando para las que estéis en mí misma situación o lo vayáis a estar, porque si, pronto lo estaréis las que lo deseáis, optimismo!! Por cierto, es un NENE!!! Aunque nos daba exactamente igual, lo importante es que este bien.

Por otra parte he estado bastante liada en el trabajo, nos vino una jefa nueva y hemos estado bastante puteadillas. Así que lo único que me apetecía cuando llegaba a casa era estar con mi chiquitina y descansar lo que podía. Por cierto os cuento! Mi niña ya ha hecho la semana pasada un añito! Es alucinante como pasa el tiempo! Y está hecha una brujilla, todavía no anda pero quiere estar tooooodo el rato en el suelo andando de la mano, jeje, y yo con mi incipiente barriguita doblando el riñón hasta que pueda, jaja. Cada día que pasa descubre algo nuevo y te sorprende con sus cosas, la quiero tanto….

Intentare hacer una o dos entradas a la semana, y así ir viviendo con vosotras esta gran aventura, y también que me contéis de vosotras y ayudaros en todo lo que pueda. Sobre todo quiero daros fuerza, y deciros para las que estéis en un momento amargo que confiéis en vosotras y en vuestro cuerpo, que lo vais a conseguir y me lo vais a contar algún día. Un fuerte abrazo para todas amigas.

Mi maternidad

Hipotiroidismo y embarazo

Como he comentado en otros post, yo siempre he tenido las reglas muy irregulares, y siempre que iba al médico me decía que bueno, que igual que unas tenemos los ojos verdes y otras marrones, pues los ciclos son igual. A mi siempre me pareció una respuesta estúpida pero bueno, cuando aquello era bastante joven y no pensaba en si me influiría a la hora de tener hijos o quedarme embarazada.

La verdad que ahora que sé un poco más del tema, no sé como nunca a mi médico no se le ocurrió hacerme unos análisis de tiroides a ver si mis desarreglos hormonales venían en parte por este aspecto. Porque yo no soy médico ni mucho menos, pero los síntomas que se suponen que tiene una persona con hipotiroidismo me venían que ni pintados: cansancio, sensibilidad al frío, ciclos menstruales irregulares, cabello quebradizo, palidez, estreñimiento…entre otros.

Bueno, el caso es que hasta que no tuve el aborto no supe que tenía hipotiroidismo. En concreto tenía alta la TSH, en 10. Se supone que el límite máximo es 4,5 – 5 y para el embarazo según lo que pude leer en su día, es recomendable que esté como mucho en 2,5 mas o menos.

El hipotiroidismo para quien lo desconozca, es el cuadro clínico que se deriva de una reducida actividad de la glándula tiroides. La determinación de TSH es el parámetro más sensible para el diagnóstico del hipotiroidismo. Su elevación es indicativa de que la función del tiroides es insuficiente.  El hipotiroidismo se caracteriza por una disminución global de la actividad orgánica que afecta a funciones metabólicas, neuronales, cardiocirculatorias, digestivas, etc, y en los embarazos influye directamente, si no está controlado, haciendo aumentar el número de abortos.

No sé si ahora en los hospitales harán pruebas de esto en el primer trimestre de embarazo pero yo considero que es importante hacerlo antes, es decir, en el momento en que decidimos buscar el embarazo. Es algo que puede evitarnos muchos disgustos futuros.

Yo una vez que fui diagnosticada de ello, me empezaron a medicar con Eutirox. Creo recordar que empecé con Eutirox 50 y luego me lo iban ajustando en función de los resultados de los análisis que me hacían periódicamente. Hasta que no lo tuve regulado y controlado, no nos dieron luz verde para buscar el bebé.

Cuando me quedé embarazada y a medida que subía de peso me iban aumentado la dosis de Eutirox y cada mes y medio me hacían análisis para que todo estuviera bien.

Después del parto me bajaron la dosis y a día de hoy tomo media pastilla de Eutirox 75.  Ahora voy cada 6 meses a hacerme análisis y a consulta con el Endocrino, y creo que será así de por vida porque el hipotiroidismo normalmente en cuanto dejas de tomar la pastilla vuelve a descontrolarse….La verdad que no me importa porque es una pastillita pequeña y gracias a ella me siento mejor e incluso creo que me ha ayudado a regular dentro de lo que cabe mis ciclos.

Tengo que agradecer tanto a mi Endocrina como a mi Hematóloga la atención que me prestaron durante el embarazo porque me ayudaron a llevar mejor mis miedos y me resolvieron todas mis dudas siempre. Gracias.

El parto

Parto con heparina y adiro (Parte I)

Desde que me enteré que estaba embarazada y fui a la hematologa para que me explicara como pincharme las dosis de la heparina y como  seguir tomando el adiro, me dejó claro que si todo iba bien, mi parto sería programado para la semana 37-38 más  o menos.

Me llevaron el embarazo en la Residencia Cantabria en Prenatal II, donde acudía todos los meses para hacerme una ecografia de seguimiento y ver como llevaba el tema de hematologia y del endocrino.

Mi marido y yo habíamos calculado más o menos la semana en que veríamos por fin la carita de nuestra nena, por la fecha que siempre nos habían dicho, semana 37 más bien. Pero al final, a partir de la semana 35 nos citaban cada dos semanas con la ginecóloga y nos dijeron que no provocarían nada hasta que no hubiera señal ni síntoma de que el parto podía estar próximo.

La semana 37 fuimos todo ansiosos a consulta y al hacerme el tacto vieron que estaba todavía “verde” así que me citaron para la semana 39….no me lo podía creer!! Todavía dos semanas más!! Que ganas!!

Por su parte, mi hematologa me envió un informe con las pautas a seguir de cara al parto. Suspender el adiro 100 en la semana 36 y la heparina el día antes. Me podría poner la epidural siempre y cuando hubiesen pasado 12 horas desde la última inyección.

En el siguiente post os explico con detalle el día del parto 😉

Primer trimestre

Embarazo con heparina y adiro

Cuando después del aborto me diagnosticaron posible Síndrome Antifosfolipido, SAF, lo primero que me vino a la cabeza fue…y que coño es eso? Cómo me influirá en un próximo embarazo?

Mi hematologa que es majisima me lo explicó todo muy bien y me calmó diciéndome que muchas pacientes suyas con el mismo problema que yo habían tenido hijos sin problemas con la medicación adecuada, en mi caso Adiro 100 y heparina.

El SAF para quien no lo sepa, es explicado de forma sencilla como una tendencia a formarse coágulos en los vasos sanguíneos (trombosis). En el embarazo, la placenta puede presentar pequeños coágulos y hay un aumento del riesgo de aborto. Esto creen que pudo ser la causa o una de las causas de mi aborto diferido.

En la primera consulta me recetaron el Adiro 100 y me dijeron que si me quedaba embarazada antes de la siguiente revisión les llamara inmediatamente para ponerme con el tratamiento de la heparina, y efectivamente poco antes de la siguiente consulta…me quedé embarazada!!! Así que les llame y me colaron al día siguiente para empezar cuanto antes.

Desde la semana 5 que me enteré de que estaba embarazada hasta 6 semanas después del parto, estuve pinchándome la heparina, Clexane de 40 o 20, según como me dieran los análisis que me hacían  todos los meses.

Me pinchaba todos los días a las 9:30 de la mañana, alternando cada día a un lado y otro de la barriga. Me pinchaba a unos 5 cm del ombligo cogiendome un poco de michelin y poniendo la aguja a unos 45 grados. Antes de pincharme limpiaba la zona con alcohol para que estuviera limpio…La verdad que al principio me salían moratones pero luego te haces una experta jeje.

A medida que me iba creciendo la barriga me pinchaba mas en el costado donde me quedaba algo de michelin aunque cada vez tenía menos michelin y mas barriga, y me encantaba! A veces la echo de menos 🙂

El Adiro lo tomaba después de comer y todavía lo sigo tomando porque los análisis me siguen dando alterados y por prevenir cualquier trombo pues me lo siguen recetando.

Durante el embarazo también me mandaron poner medias de descanso hasta la rodilla para facilitar la circulación y evitar en la medida de lo posible las varices, y me vinieron súper bien, no se me hincharon nada las piernas ni los tobillos…es más a día de hoy las sigo utilizando bastante.

Tengo que confesaros que tuve mucho miedo durante el embarazo con todo el tema de la sangre pero confíe mucho en mis médicos y en el tratamiento y gracias a Dios todo salió bien. La heparina y el Adiro fueron mis aliados y me pincharía toda la vida si hiciera falta porque me ayudaron a tener a mi nena y a llevar un embarazo controlado y tranquilo en este aspecto. Ojalá sea siempre así 😉

En otro post os hablo del parto con heparina y Adiro porque en este me he expandido bastante al final. Cualquier duda ya sabéis.

Primer trimestre

Mi embarazo después del aborto

A los 6 meses de tener el aborto diferido me volví a quedar embarazada…lo primero que hice nada más ver el positivo fue mirarme al espejo y reírme y llorar a la vez! Estaba tan tan contenta pero tan tan cagada…:)

Quería haber preparado alguna sorpresa a mi marido pero no me pude aguantar y fui corriendo a la cama a enseñarle el predictor, jeje. La cara de él decía lo mismo que la mía, genial !! pero hay que ser cautos. No podíamos dejar de mirar la rayita embobados.

Lo primero que nos habían dicho los médicos era que en cuanto viésemos el positivo teníamos que llamarles para empezar a pincharme la heparina. Yo ya tomaba el eutirox para el tiroides y el adiro 100, pero era importante empezar cuanto antes con la heparina para evitar alguna complicación, así que ese mismo día les llamé y me citaron.

Empecé con el Clexane 40 una vez al día. Me dijeron que era bueno pincharse siempre sobre la misma hora, así que mi ritual era: a las 9 tomaba el eutirox (media hora antes de desayunar), a las 9:30 me pinchaba en un costado de la barriga la heparina y desayunaba, y el Adiro 100 lo tomaba después de comer, así todo el embarazo y encantada de la vida 🙂

Las dosis del Clexane y del eutirox me las revisaban cada mes. Me hacían análisis y en función de los resultados me ajustaban la dosis. Esto es importante decir que te lo tiene que controlar un médico, y nunca hacer nada por nuestra cuenta.

Tengo que reconocer que disfruté cada día de mi embarazo al máximo, pero también tuve muchos miedos, a cada ecografía que nos tocaba ir, entraba casi llorando de la tensión y hasta que no nos decían que todo estaba bien no respiraba tranquila. Creo que cuando has tenido una experiencia anterior que no salió bien es inevitable no sentir miedo y preocupación. Pero por otra parte sabía que estaba haciendo todo lo que podía hacer. Ya me había mirado todo y había puesto remedio a todo lo que me habían dicho así que sólo tocaba esperar y rezar a Dios y a mi Virgenzuca del Carmen para que saliera todo bien. Y gracias a Dios todo salió bien y tenemos a nuestra nena con nosotros.

Para no extenderme en este post tenéis otro donde cuento cómo me pinchaba la heparina y mis revisiones.

Mi maternidad

El aborto involuntario (parte II)

Después de venir del hospital, yo no podía dejar de llorar y darle vueltas al asunto, ¿qué había pasado? ¿por qué había dejado de latir nuestro bebé si le habíamos escuchado pocas semanas antes?

Por aquel entonces yo estaba en el paro. Por una parte, me venía bien, porque así podía estar en casa desahogándome y tranquila, pero por otra parte, igual no me había venido mal salir a trabajar y olvidarme dentro de lo que cabe durante unas horas de todo el tema.

Además tres amigas y yo habíamos creado un grupo de Whatshap porque nos habíamos quedado embarazadas prácticamente seguidas y fue muy doloroso salirme porque no podía soportar ver sus comentarios y sus ecografías. Me sentía mal, porque yo me alegraba mucho por ellas y no les deseaba nada malo, pero pensaba, y ¿por qué nos ha pasado a nosotros? También mi cuñada estaba embarazada, así que inevitablemente el tema estaba todo el rato en la cabeza y cada vez que me enseñaban algo (ecos, ropita, etc) no podía evitar sentirme triste por dentro y tener envidia sana, ¿normal no?

Lo que más me costó es tener que dar explicaciones a la gente. Como cuando fuimos en la semana 8 nos dijeron que todo estaba bien y latía, pues ese mismo día decidimos empezar a contárselo a la familia y los amigos más íntimos, y ya se sabe que estos temas corren como la pólvora. Después del aborto, mucha gente que no sabía nada, nos seguían preguntando y claro, se me caían las lágrimas y me ponía fatal.

Todo el mundo nos decía las típicas frases ODIOSAS de: “bueno mujer tranquila eres joven”, “la naturaleza es sabia”, “eso es que venía mal y se paró” “todavía no era nada que estabas de poco”…¿cómo que no era nada? para ti no sería nada!!! para nosotros era nuestro futuro hijo y duele mucho!!! POR FAVOR, no digáis nunca a una pareja que acaba de perder un hijo, y sobre todo, a la mami, que lo ha sentido suyo dentro desde que vio el predictor, ninguna frase tipo a las que acabo de deciros. Es mejor callarse, un lo siento y un abrazo. Eso te reconforta, lo otro te enfada.

A raíz de todo esto, nos enteramos de muchas parejas conocidas y amigos de amigos que también les había pasado. La verdad que oír que a otras parejas les había pasado y después habían tenido niños es lo que más me aliviaba. También buscaba blogs  de chicas que las hubiera pasado para poder de cierta manera compartir sentimientos, pero la verdad que no encontré ninguno, por eso me prometí a mi misma que si algún día tenía por fin a mi bebé, crearía un blog para que otras futuras mamis que estuvieran pasando o hubiesen pasado por una experiencia similar, pudiese sentirse aliviadas al leerme, y aquí estoy, a vuestra disposición para que os desahoguéis si queréis conmigo y que veáis que aunque duele muchísimo y os sintáis las más desgraciadas del mundo (así me sentía yo) con el tiempo las cosas cambian, y gracias a Dios hoy tengo una nena preciosa que es la alegría de mi vida.

También os digo que hay muchas formas de tomarse las cosas. En mi caso, soy muy sentimental y lo pasé fatal (mi marido también y nuestras familias al vernos así), pero he conocido a personas que han tenido abortos y no le han dado más vueltas, pasó y pasó. Es más, mucha gente parece que es un tema tabú y no lo dice (es respetable). Por una parte les envidio porque así lo llevas mejor, pero para mí fue todo un duelo el pasar página y a día de hoy, aunque estoy feliz de la vida con mi niña, cuando me viene el recuerdo a la cabeza, todavía se me humedecen los ojos.

Soy de las personas que creen que todo pasa por algo, y hay que sacar un lado positivo de las cosas malas. En mi caso, el aborto sirvió para que me diera cuenta, después de muchas consultas y análisis, de que tengo un hipotiroidismo y un posible SAF, que seguramente fueron la causa de la pérdida. Pero gracias a ello, pude verlo y poner remedio, y a día de hoy, tengo una bebé preciosa, que cuando sea grande le contaré que tenemos una estrellita en el cielo que hizo que gracias a Dios ella se convirtiera en realidad. Gracias estrellita.

Mi maternidad

El aborto involuntario (parte I)

Hoy quiero abordar en este post el peor día de mi vida. Es algo que me duele recordar, pero tengo que hacerlo para que aquellas parejas que os encontréis en la misma situación que nosotros en su día, podáis llevarlo un poquito mejor y transmitiros mis sensaciones y lo que odiaba oír en esos momentos.

Estaba entonces embarazada de 13 semanas y nos tocaba la primera ecografía por la Seguridad Social en la Residencia Cantabria. Mi marido y yo habíamos ido primero por la privado, en la semana 8, para ver que todo fuera bien, y nos dijeron que estaba todo perfecto e incluso escuchamos el corazoncito de nuestro bebé.

Pues bien, nada más entrar en la sala y tumbarme en la camilla, me empieza a mirar una doctora y nos dice que hasta que no acabe de verlo todo no nos dirá nada (un poco borde la verdad). A medida que me miraba y le veía la cara, me empecé a inquietar y no sé por qué pero no me olía bien. Entonces recuerdo que dejó de mirar la pantalla, se giró, nos miró y nos dijo “lo siento, pero estas cosas a veces pasan, el corazón ha dejado de latir”. Mi marido y yo nos miramos atónitos y de repente sentí una punzada dentro de mí y rompí a llorar. ¿Cómo era posible si le habíamos escuchado latir? ¿Por qué a nosotros? La cara de mi marido se puso blanca y la doctora le mandó sentarse. Nunca le había visto así, intentaba hacerse el fuerte pero no pudo y también se le saltaron las lágrimas.

Nos dejaron solos en la sala un rato y al volver nos explicó que había sido un aborto diferido a las 11 semanas, que lamentablemente pasa más de lo que nos pensamos (no recuerdo el porcentaje pero era mucho más alto de lo que me pensaba) y que tenía que ingresar por la tarde para expulsar el feto. Yo no daba crédito a lo que escuchaba, de repente pasé de levantarme de la cama todo ilusionada para ver y escuchar a mi bebé, a no querer haberme levantado de la cama nunca….Con las mismas, nos dieron el informe y nos fuimos.

Por la tarde noche ingresé por urgencias. Me pusieron unas pastillas vaginales para que yo misma fuera expulsando todo. La sensación era angustiable, me sentía tan vacía y tan mal que no sé describirlo con palabras. Es como si estuvieras viviendo una pesadilla, yo no quería expulsar nada, yo quería despertarme y oír latir fuerte el corazón de mi bebé.

Estuve dos días ingresada y para casa. Físicamente me sentía débil y con bastantes dolores. Pasaban los días y no paraba de sangrar, con lo que fuimos otra vez a urgencias y me dijeron que tenía que volver a ingresar, oh horror!! me quedaban restos y me tenían que hacer un legrado. Aparte de lo mal que estaba físicamente, mi cabeza no paraba de dar vueltas y no podía dejar de llorar, ¿por qué a nosotros?

Desde mi punto de vista, creo que hace falta que a las mujeres (y también a la pareja como tal, porque mi marido también lo pasó mal) que pasan en esos momentos por una situación psicológica tan dura  les proporcionen también ayuda moral, porque al final físicamente te recuperas rápido pero psicológicamente estás tocada, y a mí por lo menos, en ningún momento me preguntaron que tal me encontraba, si no que se limitaron a quitarme los “restos” como ellos decían, pero no se daban cuenta que para mí y mi marido, eso no eran restos sino que era nuestro hijo.